La calma de estos días, me ha venido bien.
Aunque sigo bajita, que el masajista me quitase parte del dolor, me ha ayudado a sentirme menos prisionera de mi cuerpo y con esperanza (que ya la había perdido) porque la situación era desesperante.
Creo que me ha hecho reflexionar y he caído en la cuenta de lo perdida que anduve ahí atrás y pido perdón si alguien se ha sentido molesto por mi forma de actuar, No sería justo echarle toda la culpa a la enfermedad, ya que tengo carácter, pero en un alto porcentaje, si la culpo.
Ahora más serena, soy capaz de actuar con "algo de raciocinio" y no por impulsos.
Por lo menos he sido capaz de escribir algo.
Estoy pasando del estado de pasa: "rechumida", oscura y "con rabo", y poco a poco veo que me voy acercando a esa uva brillante , clara y redondita, que a pesar de sus pepitas, es hermosa y que se que fui en algún momento pasado.Próximo objetivo: salir de casa,...
¡vamos!, pero calma.
















